Body Bags (Bolsa de cadáveres) es una de esas cintas que reúne varias historias cortas que, como en la popular serie "Historias de la Cripta", son introducidas por un siniestro y a la vez cómico personaje interpretado por el propio John Carpenter.
Las tres historias ponen a sus protagonistas en contacto con lo terrorífico, lo absurdo o lo sobrenatural; Una estudiante que realiza un turno de noche en una gasolinera, un hombre maduro obsesionado por su incipiente calvicie y un jugador de baseball que requiere de un trasplante de ojo tras un accidente.
Producto televisivo, entretenido y desenfadado, interesante para los que quieran completar la filmografía de Carpenter y que gusten de series como la nombrada Historias de la Cripta.
Rodados con solvencia y con un planteamiento sencillo, los capítulos se dejan ver sin resultar un gran hallazgo.
La primera historia (chica en la gasolinera), va en la línea del slasher y juega con el suspense y la ambigüedad de los paisajes urbanos desolados, lugares de paso de desconocidos y cruce de historias. En la segunda se adopta un tono más humorístico con tintes de ciencia-ficción fantástica que consigue un relato simpático pero sin más.
La última historia podría ser la mejor de las tres, partiendo del horror biológico, el extrañamiento y la desfiguración para llegar a un relato sobrenatural, protagonizado por un personaje desquiciado que pierde el contacto con la realidad tan del gusto de Carpenter (En la Boca del Miedo, Cigarette Burns, por ejemplo).
No hay comentarios:
Publicar un comentario